Desde España y Serbia hacia Iberoamérica. El auge de la literatura, la filosofía y la historia. Madrid, Ediciones de la Cátedra URJC Santander Presdeia 2020.


 

  • Editores: Matteo Re, Kovacevic Petrovic, José Manuel Azcona
  • Año de publicación: 2020
  • País: España

A finales de mayo de 2019 un grupo de profesores de la Universidad Rey Juan Carlos se trasladó a la Universidad de Novi Sad-Voivodina-Serbia para impartir unas clases sobre historia y cultura de España y de América Latina para alumnos de la Facultad de Filología Románica. Lideraba dicho grupo el profesor José Manuel Azcona, catedrático de Historia Contemporánea de la URJC y director de la Cátedra Iberoamericana de Excelencia URJC-Santander Presdeia, que estudia la emigración y las relaciones bilaterales España-Iberoamérica. En Novi Sad, fue la profesora Bojana Kovačević Petrović quien, con generosa amabilidad y gran profesionalidad, acogió a los profesores provenientes de Madrid y animó a los alumnos a participar en los encuentros.

Las jornadas académicas fueron una experiencia realmente positiva y enriquecedora para ambas partes. Poder interactuar bajo el paraguas de la cultura balcánica con la española, desde perspectivas científico-culturales y, al mismo tiempo, lograr difundir conocimientos sobre España e Iberoamérica, significó un reto de alta significación . Que generó significativas sinergias entre los profesores españoles y sus colegas de la Universidad de Novi Sad y, especialmente, con la profesora Bojana Kovačević Petrović y sus estudiantes de lengua y cultura española. Tanto es así que de esta colaboración se ha surgido la publicación conjunta que ahora presentamos. Con formato de libro colectivo, conformado por diez capítulos escritos por autores de varios países, pero en los cuales el hilo conductor es la relación entre Serbia, España e Iberoamérica.

Nuestra intención, cuyo resultado esperamos haber logrado, ha sido desde el principio la de publicar un texto transversal y multidisciplinar, para otorgar al manuscrito original mayor pluralidad, y acoger la capacidad creativa de cada uno de los autores. Por ello, tenemos ante nosotros una publicación realmente poliedrica. Para empezar este ensayo deambula por el interesante ámbito de las directas relaciones de dos campos de estudio hermanos del ámbito al que pertenecemos todos los profesores-autores: la literatura y la historia. Ambos se tratan como elementos icónicos, como fuente del conocimiento. No en vano, buscamos, desde nuestras respectivas atalayas, analizar con honestidad y método, la propia esencia de la sociedad. Nos impregnamos de sus emociones, de su mentalidad, como vectores significativos de la relación con el pasado. Al fin y a la postre, la historia y la ficción aportan respuestas diferentes pero complementarias, lo que está en consonancia con la mayor libertad de interpretación de la literatura frente a las reglas que acotan el trabajo cotidiano de la historia científica. La literatura parece otear el futuro a partir del mundo presente o pretérito, y a ello ayuda la ciencia historiográfica.

Y es que la interdisciplinariedad entre las ciencias sociales es un hecho que viene imponiéndose desde hace treinta años, con herencia preclara de lo que se inició en el setecientos, en el Siglo de las Luces. Y lo que, con gran acierto y maestría propugnó la Escuela de los Annales a mitad del pasado siglo XX. De esta forma, la unión de la historia y la literatura nos lleva al análisis certero de la cultura y las mentalidades, y las fuentes literarias emanan de la base societaria al tratar, en no pocas ocasiones, sobre personajes anónimos pero significativos como colectivo capaz de ser motor pautador de la sociedad estudiada. La literatura es modelo de indagación, forma transparente de conocer etapas del pasado, crisol analítico de colectivos humanos convivenciales. El texto literario nos fotografía momentos concretos y puede acelerar el papel de la imaginación que los historiadores equilibran en la amalgama de la ficción y la realidad, como puntal referencial para ubicar los tiempos de creación de cualquier escritor. La novelística genera enunciados simbólicos que traen realidades de similar estilo bajo un cosmos de ficción arropado por sus propias circunstancias, y crea mensajes de su inherente realidad. Por ello, los historiadores, cuando escriben, codifican hechos del pasado y bajo su propio código deontológico y honesta interpretación, ilustran racimos de realidad que pueden y deben tener sustentación en fuentes literarias. Así pues, debemos considerar la construcción escrita de novelas creativas bajo el plano diacrónico e histórico de la palabra hecha cultura, con su apreciación como un signo semiótico. La mixtura entre un texto de la novelística y la documentación histórica debe resultarnos un hecho totalmente natural. En general, además, los lectores de manuscritos de ciencia histórica suelen tener respeto al cosmos literario por lo que este impregna de la vida cotidiana.

Toda obra literaria posee capacidad hermenéutica que determina, como decimos, su amalgama con la interpretación historicista. Siempre al amparo de la exaltación de valores, sentimientos y simbología rica y compleja que favorece el estudio social. El debate sobre la historia y literaria se extendió a toda la teoría literaria moderna, para convertirlo en un objeto de trabajo en sí mismo, a menudo con una fuerte influencia en el resto de las áreas humanísticas de conocimiento. En ocasiones, incluso se plantea la historia como una descripción de la evolución literaria, de la variabilidad de las series y tipologías de la novelística con un programa percibido, nítido y basado en el pensamiento colectivo.

En el fuego de definir la teoría de las formas literarias, hemos de consignar la reunión de la estructura (a-histórica) con el sistema (histórico). Tal reunión, no una coincidencia, abre el camino para la descripción de formas de la escritura en las dos áreas de conocimiento que estudiamos. Así, la historia y la literatura deben ambientarse en la historia social. Su verdadero objeto fundamental es la diacronía planteada en el curso imparable del discurso literario. La historia es siempre un debate sobre un dominio en busca del propio objeto. Que recibe resultados de otros tipos de investigación propios de la novelística. Así, el rango de conocimiento literario, parece ser su hija elegida.

Tampoco hemos olvidado la significación de las relaciones internacionales en el estudio de la historia, y de hecho hemos incluido textos significativos en este libro. Sobre el marco teórico de importancia en la elaboración de ensayos de gran interés global hay abundante literatura sustentadora de tal significación. De hecho, uno de los ámbitos que en el último decenio ha elaborado mayor producción científica ha sido, precisamente el de la historia de las relaciones internacionales. Por ello los editores de este ensayo hemos pretendido, y así lo hemos hecho, dar a conocer todo lo soñado y acontecido sobre la política exterior de Yugoslavia, primero, y Serbia, después, con relación a España e Iberoamérica. Es bien sabido, por cierto, que no contamos con demasiados ensayos al respecto por lo que nuestra aportación se presenta bien significativa. El surrealismo en el arte cierra este manuscrito como colofón de emociones intelectuales y eje sustentador de otra variable del entendimiento de nuestro mundo contemporáneo.

El primer capítulo, realizado por el profesor José Manuel Azcona Pastor y la profesora Majlinda Abdiu Metani se centra en los movimientos migratorios desde España hacia el Cono Sur americano durante el siglo XIX. Se hace hincapié en las teorías de la Generación del 37, profesadas por autores rioplatenses empeñados en buscar una cultura nacional propia y en la cual los elementos de identidad americanos, como el mestizaje y su estela, recogida en la pampa argentina a través de la figura del gaucho, debían armonizar con el progreso industrial. Se buscaba la creación del “hombre nuevo”, que debía surgir de la unión de los nativos con la inmigración anglosajona, que se esperaba recibir en el país y que nunca llegó, salvo en pequeñas dosis. Porque se dirigió, por afinidad cultural a EEUU. En el Cono Sur americano pensaban que los anglosajones traerían el desarrollo industrial, agrario y social, y los estadistas argentinos promovieron, asimismo, el desprecio a los indios nativos y su aniquilación. Lo que aconteció, en efecto, en la década de los 70 del siglo XIX.

Contamos con el interesante texto el ensayo redactado por la profesora Bojana Kovačević Petrović, dedicado a los vínculos culturales entre España, Serbia/Yugoslavia e Iberoamérica. Mundos cercanos y al mismo tiempo distates, especialmente en el caso de Serbia, que han tenido relaciones complejas e intensas a lo largo de la historia, por lo cual el lector se quedará sorprendido al cerciorarse de las numerosas influencias históricas, sociales y culturales entre la sociedad serbia de sustrato eslavo del sur de Europa y la enorme región de habla hispana el mundo.

El capítulo de Matteo Re ahonda en el complicado encaje de Serbia en el panorama político europeo actual. Tras el conflicto bélico de los años noventa, la cuestión kosovar sigue siendo muy espinosa y uno de los mayores escollos para que el país balcánico sea finalmente aceptado entre las naciones que conforman la Unión Europea. A esto debemos añadir una cada vez mayor inestabilidad interna y protestas sociales de una ciudadanía cada vez más concienciada y exigente. El profesor Felipe Debasa presenta un capítulo que ahonda en las relaciones históricas entre España y Serbia, aprovechándose la conmemoración del centenario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. Pese a la buena relación entre las dos naciones, la percepción de la imagen de Serbia en España podría ser mejorable, máxime cuando Marid apoya a Belgrado en su solicitud de ingreso en la Unión Europea. El autor pone de manifiesto que Serbia, aunque cuenta con un rico pasado cultural, despierta interés principalmente ante eventos deportivos y que la historia comparativa bien pudiera ser útil como método docente.

La citada presencia de los profesores españoles en este país de los Balcanes sirvió para poder profundizar sus conocimientos sobre la cultura y la historia de la ex- Yugoslavia. Así, el manuscrito de Manuel Burón se centra en el análisis del Museum of Yugoslavia de Belgrado. En palabras del autor, dicho centro cultural es una gran herramienta de construcción de lugares, identidades o comunidades. Un lugar que se agita entre la memoria y el olvido, quedándose a menudo en el limbo de la razón.

 

Jovana Todorović ha realizado un texto puramente literario. La profesora da rienda suelta a su gran conocimiento de los relatos de viaje. Se analizan tres autores vanguardistas: Milos Cernianski, Ivo Andrić y Stanislav Krakov. Factor común entre estos escritores es su ambientación cosmopolita y el deseo de viajar. La autora también destaca su profundo interés hacia España y distingue las referencias a esta nación presentes en la obra literaria de cada uno de ellos. De corte más historicista es el capítulo dedicado a las relaciones exteriores de la Yugoslavia de Tito con América Latina. Los investigadores, Tijana Čupić, Jelena Spasojević y Óscar Barboza Lizano, centran su análisis con seriedad y rigor en los vínculos entre Tito y el Gobierno de Costa Rica, así como con los ejecutivos de Perón y Stroessner, cuestiones poco conocidas que abren suculentas perspectivas científicas a futuro.

Lírico y poético es el capítulo de Ivana Georgijev sobre la conceptualización del amor en las paremias, cuyo núcleo conceptual pertenece al campo de la fraseología. El original se apoya en los postulados teóricos de la sociolingüística crítica y desprende la imagen sociohistórica de la sociedad serbia y española, a propósito de contribuir a una mejor comprensión de dos idiomas y dos culturas a través del estudio comparativo de los refranes de estas dos culturas. Hay también enfoque sobre las similitudes y diferencias lingüísticas, culturales y sociales de estas dos comunidades .

Las migraciones son el tema central del texto de Anja Mitić. La autora se centra especialmente en los desplazamientos de algunos colectivos europeos hacia América, evidenciando los problemas a los que se tuvieron que enfrentar croatas, serbios y montenegrinos tras llegar a Argentina. Muchos de ellos fueron considerados austrohúngaros y se les despojó de su real identidad eslava. Un problema parecido lo padecieron los judíos que llegaron a Argentina provenientes de Rusia, pues su realidad identitaria subyacente quedó extirpada y se les acabó llamando simplemente rusos. Esta confusión muestra la complejidad de la situación política y del concepto de patria en la que se encontraban estos migrantes ahora analizados.

El libro se cierra con el capítulo de Lora Petronić Petrović dedicado a la obra de dos mujeres artistas pertenecientes al movimiento subrrealista: una de origen español-mexicano, Remedios Varo, y otra serbo-italiana, Milena Pavlović Barilli. Se trata de la primera investigación comparada de dos pintoras emblemáticas que tuvieron trayectorias paralelas y, como se verá en el texto, muchos puntos en común

Esperemos que esta publicación sustentada en investigación primaria, realizada entre investigadores de varias generaciones y de divergentes ámbitos formativos, ofrezca un enfoque nuevo a los caminos políticos, históricos, sociales y culturales entre España, Serbia y América Latina y profundice el interés de los lectores en las cuestiones que se han escogido y se tratan aquí. Por cierto, el orden de los capítulos sigue una dinámica cronológico-histórica dentro de un marco conceptual. Claro que, al fin y a la postre, será el lector quien tenga la última palabra.

Desde España y Serbia hacia Iberoamérica

Matteo Re, Bojana Kovačević Petrović y José Manuel Azcona, 14 de junio de 2020


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